Para nosotros, los papas, es como inevitable retrotraernos a
muchos momentos como el primer día de clases, la primera vez que caminaron, la
primer caída y todas esas veces que sentimos fuertemente nuestro corazón
emocionarse junto con ustedes. Así fue, que un día se soltaron de la mano para
ir descubrir amigos, algunas veces con lágrimas
y otras veces predispuestos al juego, con la alegría inmensa que da, el poder
compartir.
Ahora estamos aquí para
acompañarlos a recibirse de “grandes
“, dándoles la mano ,como siempre, para que puedan cruzar este espacio de enormes de conquistas.
Cuantas recuerdos!
Cuantas anécdotas! Nosotros también nos recibimos hoy, ya que estamos dentro de
ustedes tal como ustedes están dentro nuestro. Fundidos en ese amor indisoluble
que está unido siempre y nos permite sentir,
aun en la distancia, el calor en pecho cada vez que pensamos en ustedes.
Hoy empieza un nuevo camino y la verdad, de eso se trata la vida, de caminos que empiezan
y caminos que terminan y en el medio uno
va aprendiendo a andar con la
misma marcha.
Lo que tienen en común todos los caminos, es la fe.
La fe, según entiendo, es esa creencia superior que puede con
todos los miedos, con todos los obstáculos. La fe es esa fuerza que sale del
más profundo del corazón. Cuando uno cierra los ojos y desea con toda el alma, esperando que lo mejor suceda.
Es ahí, en ese instante, donde uno entrega ese deseo a algo Superior, cuando se
deja de pensar en posibilidades y puede conectarse con esa fuerza tan profunda
y mágica que todo lo puede.
La fe es esa partecita de Dios que está en cada uno de nosotros,
es el alma, es esa sensación poderosa de la vida en su máximo esplendor
dispuesta a dárnoslo todo. A veces es difícil llegar a ella ya que estamos,
medio acostumbrados a prestar demasiada atención a las palabras hirientes, a
las comparaciones, a ser juzgados y a
juzgar y así nos alejamos de nosotros mismos.
Es cierto, es necesario acallar esas voces que lo único que
logran es desconectarnos del espíritu.
Cuando habla el espíritu dentro nuestro, no hay dudas, uno
no sabe a ciencia cierta que va suceder pero está seguro que esta en el camino
correcto. Es una fuerza que sale dentro de cada uno y nace cuando las voces del
afuera enmudecen, el miedo se va y habla
la voz poderosa de la conciencia. Es una voz amable y generosa, es una voz de
abrazos y de curar heridas y es las que
nos guían y nos dice que creamos en nosotros mismos.
Sepan que esta fuerza está en cada uno de ustedes, que son
personas brillantes, hermosas, inteligentes y que en la diferencia está la
belleza más profunda.
Así que sepan encontrar su propia belleza, esa única e irrepetible
que tiene cada uno de ustedes, esa belleza que está esperando ser descubierta,
para que puedan aportarla al mundo.
Y sobre las voces que los juzguen o cuando ustedes mismo lo
hagan, simplemente les bajan el volumen y sientan
la voz de su alma que los guiará siempre a los mejores caminos.. Y Si
sienten que no están en el mejor camino,
tenga el coraje de cambiarlo todas las veces que lo sientan, siempre estamos a
tiempo. No hay errores, todo es aprendizaje.
Crean en ustedes,
crean en sus sueños, crean con todas su fuerzas,
crean a la mañana y a la noche a eso, vinimos a esta vida. A tener vidas hermosas, libres, a sentirnos plenos, todo es posible. Lo único
que necesitamos es una creencia tan fuerte, que todo lo demás haga silencio y
eso es, lo que yo llamo, fe.