jueves, 14 de julio de 2016

De la deuda externa al deuda interna.





Ayer , transcurrió un hecho que sentí verdaderamente injusto.  No sé, si fui yo quien lo sintió así o fue producto de mi extrema sensibilidad o si en consonancia con la cantidad de sincera/mientos lo sentí como una injusticia mas.

No voy a  referirme en este breve pero  intenso escrito a opinar  sobre el bien o mal de tales acciones, ya que claramente y como buena abogada que soy entiendo que tiene que la verdad esta relaacioando con al forma en que elijo mirar. Pero me referiré únicamente a esta sensación que impera en lo cotidiano ,en este momento y en este país.

Esta palabra injusticia resuena cada vez con más fuerza. 

Tal como decía, al comienzo de mi relato,  justamente ayer me llama mi jefe (de esta nueva gestión) para decirme que no hiciera cosas contrarias a los intereses del Organismo en que me desempeño.
Me llamó con otros dos compañeros y nos aclaró esta situación a todos. La verdad que más allá de mi desconcierto y el temor que se vive en estos días ante la cantidad de personas que se quedaron sin trabajo. Se me hizo un nudo en el estómago, pero un nudo contrariado y desconcertado ya que no entendía una palabra de lo que me decía.

Debo decir que de mis dos compañeros, una salió con todas a sus fuerzas a defenderme, incluso más que yo, que  tenía un estado de desconcierto  tal como una vaca mientras pastaba. Yo, lo miraba, veía las palabras de su boca , como un sonido lejano y, no entendía nada.

La realidad es cuando más o  menos me puse en órbita logré explicarla situación y aclarar que se trataba de una denuncia falsa , que alguna compañera de "esas", habría  hecho, Obvio que de inmediato supe cual era. Pero no me pareció oportuno  hablar de  ella, de su obsesión conmigo , de su amor escondido y del profundo deseo que la mantiene unida a mí.. Es que mi sex appeal es irresistible.
 Lo sé!

Cuando aclare todo ,igual me quedé  con esa sensación media en la garganta ,de bronca, pero también estaba agradecida por la rapidez de mi compañera al defenderme  y de haber tenido la posibilidad de  aclarar esta cuestión.

Más allá de ese momento y de la bronca que mastique por esta injusticia, hoy por la mañana escuchando un audio de mia atral. Que muchas veces me ayuda a clarificar mis panoramas, entre otros autores.
Me dio el tip, para ayudarme a resignificar esta situación.
Ella hablaba de clarificar el propósito… ya que Venus estaba en leo..Justamente mi Venus esta en leo entonces tome el consejo. Y me cayó justo, justo.
Mi propósito, es la trasformación así que en virtud del mismo y de los hecho que me sucedieron me propuse darle una vuelta de tuerca. Así, decidí analizar esta situación e intentar entender.

Escribí la palabra injusticia en una hoja en blanco  y en seguida fui al Diccionario. A ver si me ayudaba a empezar.. y así fue.
 Encontré esto: Se denomina injusticia a un estado de situación en la que se adeuda hacia una persona lo que se le debe, ya sea en respeto, consideración, bienes económicos, etc.; es en definitiva un estado de violación de la ley.
Esta situación de justicia tenía en mí una importante raíz, ya que soy abogada y además soy una apasionada del estudio de árbol genealógico,  así que sé, que cuando una persona elije mi carrera, es para reparar injusticias familiares.
Me resonó la palabra deuda, entendiendo que la deuda es algo que falta, una carencia.

Pensé entonces que “Generalmente cuando se presentan “injusticias” a repetición… la primera deuda es con nosotros mismos. Puedo nombrar aquí, las miles de veces, que me pospuse, que aguante, y detallar en un excell moemnto , circuntancias que fui generando esta deuda conmigo, que hoy intento reparar.

Las deudas están íntimamente ligadas con el merecimiento, así que si estamos todo el tiempo juzgándonos, siempre falta algo para merecernos y así nos vamos endeudando. Nos debemos tiempo para disfrutar, tiempo para mirar el infinito, espacios para pensar, para leer, para hacer eso que nos gusta, porque seguro que para eso no hay tiempo, ni plata, y nos llenamos de excusas que crecen tal como las deudas, así crecen las quejas, las cosas que se complican y vamos llegando al borde del colapso.

Entendí, en este aspecto,  que la primera justicia es conmigo. Que si yo me debo tiempo, cuidado, espacio y respeto no puedo pretender que otro no lo haga. Entendí que tenía que encontrar un mecanismo que me permitiera salir de todo las deudas y que permita ir abriéndome camino.
Así que decidí hacer una lista de  todo aquello que hice y que me gusta de mí. Esta lista me sirve para reconocerme, para recodar par tener presente valorarme.

Cuando vi la lista y se materializaron todas las cosas que había olvidado,me di cuenta que me merecía el lugar para mis espacios,  mis gratificaciones y para aceptar todas las cosas buenas que el universo tiene para mi, esperando que yo me crea  que soy la mejor versión de mi, que existe.
 
En ese momento me olvidé de la bronca, sonreí, me reconocí me valore, logre mi propósito transformador  y finalmente fui justa conmigo. Bien por MI!


2 comentarios:

  1. Muchas gracias desde el corazón TRy!!!!!!!muy buena tu reflexión!!!! a ponerla en práctica!!!!

    ResponderEliminar
  2. Gracias por tus hermosas palabras, son oro puro!

    ResponderEliminar