En el colegio estudiamos a los
héroes como aquellas personas cuyos valores y enseñanzas son dignos de seguir.
Estas personas que se convierten-
en personajes -realizaron cosas grandiosas, cosas que se creían imposibles,
cosas impensadas para esa época y esa sociedad. Su vida estuvo signada por el
esfuerzo, las dificultades, las frustraciones y ellos (los héroes) jamás se
doblegaron y tuvieron la fuerza suficiente y la templanza para lograr mostrar
al mundo su visión.
Lo que no nos enseñan, es como
esos hombres hicieron para trascender
sus creencias limitantes. No nos dicen como atravesaron el proceso que les
permitió que su visión interna tuviera más fuerza que sus propios miedos. No
nos cuentan como hicieron para silenciar esas voces que les decían que no, que
era imposible, que no debían creer en ello, que era una locura. No nos dicen
como hicieron para no escuchar las críticas y para superar los enfrentamientos
de sus pares, de sus familias, de sus seres queridos e incluso de la sociedad
en la que vivían, convirtiéndose incluso en parias- dignos de ser medicados. No
nos cuentan como hicieron para silenciar las voces de las personas que amaban
que intentaron muchas veces desalentar a ese héroe. Porque seamos honestos…. Si
la madre, la hermana, la hija o un pariente de alguno, tenían conocimiento que
una persona iba a ser algo así como cruzar los Andes acaballo, cualquier persona sensata le hubiera dicho que claramente no estaba en
sus cabales.
Entonces vuelvo… Como sabían que
era correcto lo que pensaban? Habrán tenido alguna vez tanto miedo en algún
momento que se cagaron encima? Cuantas veces se equivocaron hasta que lograron
escuchar su voz? Cuanta pasión los animó a todo? Cuanto valor? Como fue ese
proceso de encontrar esa confianza, y sostener esa visión interior que les
permitió lograr aquello impensado? Como sostuvieron el deseo a través de todos
esos miedos, inseguridades, realidades y creencias limitantes. Sera que era más
fácil porque no había internet, ni twiter? Y
se actuaba sin red?
No lo sé pero me hubiera gustado
que me enseñaran eso, eso que los convertía en humanos como yo y como vos y que
nos convierte en héroes a cada uno de
nosotros al atravesar nuestros propios miedos.
Esa creo yo, es la gran epopeya la
que es capaz de hacer callar su dictador
interno y con la fuerza del niño que soñó alguna vez llegar a la luna o a
Marte, atravesando las mil aventuras como en cuento.
Esa es la odisea de ir a tientas,
a oscuras, sin garantías de nada. Saliendo de la comodidad sin rumbo. Para ello
debemos primero descubrirnos, mirarnos,
vernos desnudos ,impávidos , sentirnos curiosos de nosotros mismos para develar nuestro talento, nuestra pasión, para permitirnos manifestar aquello que puede hacer por mil horas, sin
cansarnos, aquello que nos llena de pasión , aquello que nos da ganas , de
ideas, de sueños.
Pero, no nos han enseñado que
hacer con todas esas sensaciones y nos olvidamos que básicamente somos humanos
y sentimos. Así que allí vamos medio a los tumbos, buscando, masticando,
llorando, cayendo y volviendo a empezar una y otra vez. Buscando nuestro héroe,
nuestra historia, aun sin ser del todo consientes de ello. Pero luego de pasar
por las cuevas oscuras del miedo, el fracaso, la desilusión y luego de un par
de magullones, podemos saber quiénes somos….
Cuando eso sucede, es como la magia y una sonrisa aparece en la cara, nos
volvemos como enamorados, como esperanzados, como jugando al héroe, como
perdiendo los miedos, como escribiendo nuestro propio cuento.
Esa es mi epopeya y creo que la
de cada uno que se anime o se atreva a mirarse, tan vulnerable como jamás nadie
lo haya hecho, a poner en mute los
demonios críticos y a sentir la magia que otorga la creencia que nos mantiene vivos.
Seamos héroes, juguemos a la vida que
nada es tan en serio, atravesemos los miedos
hagamos algo épico y tengamos el coraje de saber quien uno es. Ese es el
comienzo y ese es el fin.

No hay comentarios:
Publicar un comentario